«¿Cuánto cuesta un vídeo?» Casi siempre es la primera pregunta, y la respuesta sincera es: depende. Aquí le explico qué hace realmente que un presupuesto varíe, para que sepa qué pedir y dónde invertir.

1. El tiempo de rodaje

Es la primera partida de cualquier presupuesto. Media jornada suele bastar para uno o dos reels en un solo lugar; una jornada completa permite filmar varios espacios, varias personas o un evento de principio a fin.

Cuanto mejor preparado esté el rodaje — localizaciones listas, personas disponibles, un calendario claro —, más tiempo se dedica a filmar y menos a esperar.

2. El número de vídeos y de formatos

Un vídeo de marca de dos minutos, tres reels verticales y un conjunto de fotos no suponen la misma cantidad de trabajo: cada formato entregado tiene su propio montaje.

La buena noticia: una sola jornada de rodaje puede alimentar varios formatos. A menudo es la forma más rentable de trabajar.

3. Montaje y acabado

El montaje suele llevar tanto tiempo como el rodaje, a veces más: selección de planos, ritmo, etalonaje, sonido, subtítulos. También cuenta el número de rondas de correcciones incluidas.

4. Las opciones

Algunos elementos se añaden según el uso que vaya a darse al vídeo:

  • subtítulos en varios idiomas (francés, inglés, alemán…);
  • música con licencia para uso publicitario;
  • una voz en off o entrevistas;
  • desplazamientos fuera de Luxemburgo;
  • fotos hechas durante el mismo rodaje.

5. Un vídeo puntual o un acompañamiento mensual continuo

Un vídeo puntual responde a una necesidad concreta: una inauguración, un lanzamiento, un evento. Para una presencia regular en Instagram, el acompañamiento mensual — un rodaje cada mes — suele ser más sencillo de gestionar y produce un contenido más coherente con el tiempo.

Cómo preparar su solicitud

Para obtener un presupuesto preciso, lo más útil es poder responder a tres preguntas: para qué servirá el vídeo, dónde se publicará y cuándo lo necesita. El formulario de brief le guía paso a paso, y cada proyecto se presupuesta de forma individual después de una primera conversación.