Un restaurante nuevo tiene pocas semanas para hacerse notar. Estos son los vídeos que conviene filmar antes, durante y después de la apertura, para que sus clientes lleguen ya con ganas de sentarse a la mesa.
1. Antes de la apertura: dar ganas de esperar
El público se gana antes incluso de abrir las puertas. Un teaser breve —el local que va tomando forma, un primer vistazo a la carta, el equipo preparándose— anuncia la fecha y da a los futuros clientes un motivo para seguir el restaurante.
Hace falta muy poco: unos pocos planos cuidados y una idea clara. El objetivo no es mostrarlo todo, sino crear expectación.
2. El día de la inauguración: filmar tal como es
La apertura es el momento en que el restaurante tiene más cosas que contar: la sala que se va llenando, los platos que salen de la cocina, los gestos del equipo, las primeras reacciones de los comensales.
Filmo los restaurantes tal como son, en pleno servicio, sin poner en escena la sala. Es lo que hice en la apertura de A Tavola Ristorante, para la que rodé tres reels verticales listos para Instagram. Una imagen real inspira más confianza que una escena preparada.
3. Las primeras semanas: un ritmo constante
Después de la inauguración, lo más importante es no desaparecer. El plato estrella, el equipo, una novedad de la carta, el ambiente de la noche: cada tema se convierte en un reel distinto.
Con una sola sesión de rodaje se puede obtener material para varias semanas, siempre que se haya pensado desde el principio para reutilizarlo en varios vídeos.
4. Cuántos vídeos hacen falta de verdad
Para empezar bastan unos pocos vídeos bien pensados: un teaser, uno o dos reels para la apertura y, después, algunos contenidos al mes para mantener el ritmo. Más vale tener pocos vídeos cuidados que muchos contenidos improvisados.
El número adecuado depende del restaurante, de su clientela y del tiempo que el equipo pueda dedicar a las redes sociales. Lo hablamos antes, para construir un plan realista.
5. Qué preparar junto con el restaurante
Un buen rodaje se prepara. Esto es lo que conviene definir de antemano:
- los horarios con mejor luz y los momentos en que la sala está más animada;
- los platos y las bebidas que se van a filmar, con el equipo de cocina avisado;
- las personas que aceptan aparecer en pantalla, y un aviso a los clientes presentes en la sala;
- el tono deseado: elegante, cercano, familiar;
- los subtítulos y el idioma de los vídeos, en un país donde se hablan francés, inglés, alemán y luxemburgués.
6. Cómo trabajo
Trabajo sola, desde la preparación hasta el etalonaje: una única interlocutora, rodaje en 4K con una imagen cinematográfica pensada desde el principio para el formato vertical, y entrega en diez días laborables. El precio depende del proyecto: cada restaurante recibe un presupuesto a medida.